La importancia de luz natural

A medida que surgen nuevas investigaciones acerca de la luz natural, se calienta un debate que siempre ha existido en el lugar de trabajo: ¿Quién se sienta al lado de la ventana?

Artículo escrito por Ash Buchanan y Juliana Sayago para la página www.eco-business.com

En los últimos dos años se han presentado un grupo de reportes del World Green Building Council, el International Well Building Institute y de Human Spaces que exploran la importancia de nuestra conexión innata con elementos de la naturaleza. Estos reportes reúnen investigaciones académicas acerca de cómo la presencia de elementos de la naturaleza pueden promover la salud, el bienestar y la productividad.

De estos elementos, a luz natural ha sido identificada como la característica natural más deseada en el lugar de trabajo. Cuando se ven los hallazgos de estas investigaciones, es fácil ver por qué.

WGBC: Entidad que fomenta las construcciones sostenibles. IWBI: Instituto encargado de certificar las construcciones bajo la norma Well (Certificación medioambiental). Human Spaces: Entidad que trabaja en el diseño biofílico (Integración de elementos de la naturaleza a la arquitectura).

  • Los empleados que tienen ventanas en su espacio de trabajo duermen en promedio 46 minutos más que aquellos que no tienen.
  • Las personas que tienen acceso a espacios de trabajo con buena luz natural obtuvieron entre 3% y 40% de aumento en la productividad y las ventas.
  • La luz del sol es el elemento natural más solicitado en el diseño de nuevos espacios de trabajo.
  • Se descubrió que los empleados que trabajan en oficinas con elementos naturales, como plantas y luz natural son 15% más creativos.
  • La luz natural mejora el humor, reduce el estrés e impacta de manera positiva el funcionamiento del sistema circadiano.
  • La luz natural influye directamente en el balance de la vitamina D, la serotonina y la melatonina del cuerpo y promueve un desarrollo saludable de la visión.

Un estudio de la neurociencia descubrió que las personas que trabajan al lado de una ventana duermen en promedio 46 minutos más por noche que las personas que no.

Otros estudios han encontrado que espacios bien iluminados con elementos naturales como vegetación y luz natural pueden mejorar la creatividad y el aprendizaje.

Estos hallazgos le aportan un rigor científico a nuestro deseo intuitivo de luz natural. El caso es muy claro: la luz natural promueve la salud y el potencial humano. Cada vez más personas son conscientes de esto, y muchos de ellos empiezan a cuestionarse como este valioso elemento natural debe ser compartido entre los empleados en un lugar de trabajo.

¿Cómo se asignaron los puestos al lado de las ventanas en su oficina? ¿Se hizo por orden de llegada? O, ¿los cargos directivos tomaron los mejores puestos en la oficina, mientras que los demás trabajan en ambientes con luz artificial?

Estos hallazgos sugieren que se puede sacar valor en ser más estratégicos a la hora de compartir la luz natural en los espacios de trabajo.

No solo por los beneficios en el desempeño, pero en consideración con la salud y el bienestar de los trabajadores.

En la medida que conceptos como la equidad se vuelvan más importantes en el lugar de trabajo, ¿comenzaremos a ver un estándar mínimo de exposición a la luz natural en las oficinas? En especial para aquellos que no tienen ningún acceso a la luz natural durante las jornadas laborales.

Sin importar el diseño de los espacios o el tipo de edificio, existen varias medidas prácticas que las empresas pueden implementar para aprovechar los beneficios de la luz natural.

Desde una perspectiva operacional, estrategias de tener puestos de trabajo rotatorios ofrecen algo de valor.

Reuniones informales al aire libre son otra gran forma para que los empleados reciban una dosis saludable de luz natural, esto sumado a los beneficios para la salud y el bienestar que implica tener una fuerza laboral más activa.

Traer un enfoque arquitectónico aumenta el alcance de mejorar la distribución de la luz natural. Una distribución optimizada de los muebles, repisas reflectantes en las ventanas o el cuidadoso posicionamiento de espacios de descanso son algunas de las oportunidades para aumentar la luz natural en las áreas de trabajo que se usan con mayor frecuencia.

El caso es claro: hay muchos más beneficios que la vista en un puesto de trabajo al lado de la ventana. Dadas las exigencias de las nuevas estrategias empresariales, tener ambientes que sacan lo mejor de nosotros es cada vez más importante. Tener un espacio donde la luz natural se distribuye de manera equitativa y justa puede ser clave para crear oficinas que incentiven la creatividad, la productividad y el bienestar.

Ash Buchanan es el director de diseño sostenible y bienestar en Cohere. Juliana Sayago es una diseñadora de comunicaciones que actualmente está completando su Maestría en Medio Ambiente en la Universidad de Melbourne.